| Bajo el moderno nombre de Gárgonich se esconde uno de los bares más castizos de la calle Laurel. Mila y Lourdes, sus propietarias, dan fe de ello puesto que son dos mujeres con "las raíces muy arraigadas en el Logroño del ayer", como indican ellas mismas. Son 16 metros cuadrados de bar repletos de recuerdos, apretadas conversaciones del Logroño chiquito y la pasarela de la Gran Vía; de nuestro Ebro y sus inundaciones y las casas derruidas por los avatares de la vida. Lo dicen Lourdes y Mila: "Gárgonich es un cachito de nuestro antaño actualizado en cuatro paredes que rezuman espíritu entrañable, cariño y buen hacer". |
-La barra es una de las más ambicionas de la calle Laurel. Además de las especialidades, se puede disfrutar de gambas rebozadas, tigres, emparedados de tomate o mahonesa, pimiento del piquillo relleno de carne o bacalao, bacalao rebozado con pimiento casero, croquetas de jamón serrano, empenadillas, rollitos de lomo y queso, alitas de pollo fritas, salchichón fresco al vino blanco, morcilla de Burgos, tapitas de callos...
-El bar combina tradición y modernidad en sus pinchos. Los fines de semana también se pueden pedir brochetas de calamar y gamba, calamares y huevos rellenos. Por cierto, hay una novedad, el pincho 'el logroñés'. Es una rebanada de pan de hogaza tostada con jamón serrano y queso.
-La música es la guinda del bar: al mediodía, canciones de los años 50; por la tarde, música de los 60; y los domingos -de 13,30 a 16 horas- el protagonista es el inolvidable Pepe Blanco y su incondicional Carmen Morel. ¡No hay jota que no se escuche en el Gárgonich!
-Para no pasar sed Gárgonich ofrece cosechero con sabor a bodega (tintos de La Serna, Lapuebla, Ábalos, San Vicente, Elciego...; clarete de San Asensio) crianzas de prestigio y novedosos blancos y rosados con premios merecidos y que vienen empujando fuerte en el mercado actual.
-Si dejas bote, el Gárgonich no se queda impasible porque..., ¡sonará un cencerro! ¿Todavía no lo has probado? |
Pepe Hernández says:
de lo mejorcito de calle Laurel. Recomiendo las bravioli y olé
Roberto Mazapanes says:
Mejor las bravioli, ricas, ricas
susana says:
Me ha sorprendido mucho, siendo de Logroño, no habia entrado nunca y sus pinchos son espectaculares, así como la amabilidad de su personal.